Tienes que mandar un informe desde el lunes. Es jueves por la tarde y llevas veinte minutos ordenando la mesa y mirando vídeos de gente que restaura muebles. El informe sigue ahí.
¿Qué es la procrastinación?
La procrastinación, lo hayas escuchado o no, es algo que le sucede o le ha sucedido a casi toda la población. Por eso te invito a leer este artículo: para gestionar un rasgo tóxico que es común a la mayoría de seres humanos.
Empezando por la formulación básica: pro (hacia delante) y crastinus (del día de mañana).
La procrastinación sucede cuando posponemos de forma voluntaria tareas aunque sepamos que ese aplazamiento es perjudicial para nosotros, cuando actuamos en contra de lo que nos conviene (Piers Steel, 2012).
No es un problema actual. Aristóteles ya hablaba de la akrasia: no hacer algo que uno sabe que debe hacer, o hacer lo que sabe que no le conviene.
Y en 1755 el doctor Samuel Johnson ya recogió la palabra procrastination en su diccionario de la lengua inglesa.
En este artículo vas a entender la procrastinación a fondo, vas a identificar qué tipo de procrastinador eres y vas a salir con un plan estoico para vencer tus resistencias más personales.
¿Te atreves?

En palabras estoicas:
Es muy simple en realidad: si dices que vas a hacer algo, hazlo.
Epicteto
Vago vs. procrastinador
El vago no quiere hacer las tareas, no le interesan y prefiere disfrutar sin foco ni propósito.
En cambio, el procrastinador es una persona que sabe lo que quiere, que sabe lo que tiene que hacer para conseguirlo y, lo más importante, quiere hacer lo que tiene que hacer.
Esta diferencia es clave. Cuando no es que no queramos, sino que nos sentimos incapaces de hacerlo porque la procrastinación nos invade, aparecen emociones muy concretas: culpa, ansiedad y rabia.
Es decir, el vago, mientras vaguea, no sufre ansiedad. El procrastinador, aunque parezca que vaguea, se preocupa por no estar actuando con virtud.
Podrías actuar bien hoy, pero eliges mañana.
Marco Aurelio, Meditaciones, VIII, 22
Estadísticas de la procrastinación
La procrastinación no es un problema de hoy. Los estoicos ya hablaban de cómo vencer a la emoción y actuar con virtud.
Ahora bien, la sociedad actual de la dopamina fácil y el cortoplacismo está provocando más casos y que se cronifiquen.
Según recoge Piers Steel, alrededor del 95 % de las personas admite procrastinar, y en torno a una de cada cuatro la considera una característica crónica de su comportamiento.
Se procrastina más en la juventud, y no parece haber grandes diferencias por sexo: hombres y mujeres procrastinan por igual.
Es evidente que no es algo anecdótico. Lo raro sería librarte de este problema sin aprender a gestionarlo.
Aspectos biológicos de la procrastinación
El antídoto de la procrastinación es la disciplina.
Algunos estudios con gemelos sugieren que alrededor de la mitad de las diferencias entre personas en procrastinación tiene base genética. Por tanto, en parte se hereda.
Ahora bien, tener las balas (genética) no implica apretar el gatillo (conducta). No podemos justificarnos ni conformarnos por factores hereditarios.
Biológicamente se sabe que el sistema límbico está implicado en la conducta procrastinadora. El sistema límbico, parte emocional y más antigua de nuestro cerebro, lucha con la corteza prefrontal, la parte racional encargada de la planificación y la función ejecutiva. En palabras técnicas:
La procrastinación se produce cuando el sistema límbico veta los planes a largo plazo de la corteza prefrontal y se inclina por lo que puede hacerse más inmediatamente; y el sistema límbico, aparte de ser el más rápido de los dos y el que se encarga de nuestro primer impulso, a menudo es el más fuerte.
Piers Steel, 2012

Por tanto, razón tienen los estoicos al decir que necesitamos entrenarnos en invierno. Necesitamos hacer fuerte nuestra corteza prefrontal, darle potencia y armas para luchar contra el sistema límbico.
Cuando el placer corrompe la mente y el cuerpo, nada ya es tolerable. No porque el sufrimiento sea fuerte, sino porque la persona es débil.
Séneca
El mito del perfeccionismo
Durante años se ha creído que tras la conducta procrastinadora existía un alto perfeccionismo. Es un mito.
Lo que sucede es una paradoja: las personas perfeccionistas que aplazan sin cesar aquello que quieren hacer sienten aún más culpa y ansiedad, por lo que son las primeras en pedir ayuda y, por tanto, la cara más visible de la procrastinación.
El perfeccionismo explica una parte muy pequeña de la procrastinación (Robert Slaney, escala Almost Perfect de medición del perfeccionismo).
Ahora bien, los perfeccionistas no se conforman, y por eso luchan para escapar de la trampa.
Sé tu propio espectador, busca tu propio aplauso.
Séneca

¿Qué tipo de procrastinador eres?
Según la ecuación de Piers Steel, te motiva lo que crees que puedes lograr y lo que valoras; te frena la impulsividad y una recompensa lejana. De ahí salen cuatro perfiles:
- El que no se ve capaz. Abre el documento, escribe una línea, la borra y cierra el portátil.
- Al que la tarea le aburre. La renta, las facturas, llamar al seguro. Cualquier otra cosa parece más urgente.
- El impulsivo. A los tres minutos está mirando el móvil. Le sobran estímulos.
- El de «aún queda mucho». Hasta que queda una semana y llega el pánico.
Cómo vencer la procrastinación: un plan estoico
Cinco pasos para aplicar mañana. Tienes más herramientas en cómo vencer la procrastinación con estoicismo.
- Separa la tarea del resultado. Que el informe guste no depende de ti. Sentarte cuarenta minutos a escribirlo, sí.
- Empieza ridículamente pequeño. «Escribo el primer párrafo», no «hago el informe».
- Quita los estímulos antes de empezar. El móvil en otra habitación. No negocies con el impulso.
- Acerca el plazo. Día, hora y alguien a quien se lo prometes: «El jueves a las 10:00 te mando el borrador».
- Haz el examen nocturno. Dos líneas: qué aplazaste y qué excusa te contaste.
Una buena rutina de mañana estoica y saber gestionar el tiempo como Séneca te ayudarán a ganar terreno al sistema límbico.
Si quieres entrenar esa disciplina con un plan, Enkrateia, mi programa de 77 días, está diseñado para eso. Y para dar el primer paso hacia tus metas, lee cómo lograr tus propósitos desde el estoicismo.
Mis emails para dejar de aplazar tu vida
En mis emails escribo sobre estoicismo aplicado a la vida real: disciplina, hábitos y cómo hacer lo que dices que vas a hacer. Apúntate y empieza hoy, no mañana.
- Procrastinación: gana la batalla - 11 octubre 2021
- Asertividad y estoicismo - 16 mayo 2021
- Ira, enfado y estoicismo: doma el dragón - 16 febrero 2021

Muy buen artículo, me empezó a gustar la filosofía de un tiempo para acá, no se si sea la madurez de los 50! Saludos!!
Muchas gracias fue de mucha ayuda
Maravilloso de nuevo Teresa
Buen artículo!! cuánto más conozco la procrastinación más fácil es identificarla y por ende, vencerla (casi siempre) , mejor mal hecho que no hecho. 🙂
Gracias por el artículo y por acompañarnos y guiarnos a crecer . Saludos!
he sido procrastinadora años atrás, y no hay peor sensación para alguien que saber que un a parte de ti quiere algo pero la parte débil gana la batalla, dialógo pésimo , comparativa con otras personas que sí son capaces de hacerlo , frustración, pena, excusas, justificación, baja autoestima
Dejar de procrastinar
No es perfección ,
es, fortaleza contigo, amor propio,
consigo lo que me propongo y el hecho de chasquear los dedos y levantárme para ir por lo que quiero , dopamina a tope y me la doy yo , y se retroalimenta cada vez, más
Gracias!!!….y gracias!!!!…yo soy un Procrastinador, y ni siquiera sabía que lo era hasta que he dado con ustedes, ..afortunadamente..y ya he empezado el cambio.
Saber que esto existe ya ha sido un alivio por sí mismo, así que ahora estamos dándole la vuelta!!
Me gustaría Saber más de procrastinacion
Muchísimas gracias por el contenido, me ayuda mucho a seguir mejorando en mi crecimiento personal.
Me encantó, ¡Hazlo ahora saludos desde Puebla, México
Buenísimo
Me atrae el estoicismo, creo que podría serme de utilidad está filosofía.
Es una filosofía tremendamente práctica, no me cabe duda es útil. Gracias!
Muchas gracias por el articulo, lo leí sin saber que era la procrastinación.
Ahora tengo una idea totalmente visible de que debo hacer.
Gracias. Estoy pasando un momento personal difícil, y el estoicismo cayó en mis manos de casualidad. Soy procrastinador, y estos artículos me ayudan mucho.
Me alegro mucho que te sirva. Justo en mi podcast “Valientemente” tienes un episodio de uno de mis Valientes que superó su Procrastinación en terapia, seguro te sirve de inspiración. Gracias por sumar.