Las virtudes estoicas, también llamadas virtudes cardinales, son cuatro: sabiduría, templanza, justicia y coraje. Son pocas. Llevarlas a la práctica, junto con el trabajo sobre tus juicios de valor, exige dedicación y compromiso, y te va a pedir lo mejor de ti.
Para entender las 4 virtudes del estoicismo, comparemos dos conductas en circunstancias parecidas.
Un primer tipo de personas a las que el éxito les hace mejores y un segundo tipo de personas a las que el éxito corrompe.
Cómo manejan la influencia y el poder algunas personas ya dice mucho de ellas.
Se suele atribuir a Abraham Lincoln una frase que lo resume: “si quieres probar el carácter de un hombre, dale poder”.
Nerón y Marco Aurelio comenzaron a prepararse para el poder aproximadamente a la misma edad. Nerón ansiaba gobernar, Marco lloró el día que se enteró de que había sido elegido para ello, quería ser filósofo no emperador. Nerón asesinó a su hermanastro, Marco quiso que su hermano Lucio Vero gobernara con él y fuese el primer coemperador de Roma. Nerón se dejó llevar por los vicios persiguiendo la frivolidad y los placeres, y Marco asumió su trabajo con seriedad y sentido de la responsabilidad.
Uno ayudó a otras personas mediante la virtud, mientras que el otro solo pensó en sí mismo dejándose llevar por los vicios.
No hace falta ser emperador para que esto te toque. Te ascienden y tienes a tu cargo a dos compañeros que ayer comían contigo. Te nombran presidente de la comunidad de vecinos. Te toca organizar los turnos de vacaciones. Ahí se ve quién eres.
¿De dónde surgen las virtudes del estoicismo?
En Meditaciones escuchamos a Marco Aurelio hablar de “epítetos para el yo”, consignas de su vida. De hecho desde Zenón hasta nuestros días, las obras de casi todos los estoicos cuentan con la repetición de cuatro palabras, cuatro virtudes que van al curso de la filosofía: Coraje. Justicia. Moderación. Sabiduría.
El propio Marco escribe sobre cómo si alguien alguna vez encuentra una lista mejor que esas cuatro virtudes, debe ser algo extraordinario.
Si, en algún instante de tu vida, te encuentras con algo mejor que la justicia, la sabiduría, el autocontrol, el valor, debe ser algo increíble.
Marco Aurelio, Meditaciones, III, 6
Las 4 virtudes estoicas en una frase cada una
- Sabiduría: saber distinguir lo que de verdad importa de lo que solo hace ruido.
- Templanza: tomar lo justo, ni de más ni de menos, aunque te apetezca más.
- Justicia: tratar a los demás como merecen, también cuando nadie te mira.
- Coraje: hacer lo correcto con miedo, porque sin miedo no tiene mérito.
Para los estoicos no son cuatro cosas separadas sino cuatro caras de la misma: vivir bien. Si quieres el contexto completo de esta filosofía, empieza por qué es el estoicismo.
Juicios de valor en el estoicismo
Cuando te quejas y gruñes contra las circunstancias, rompes tu armonía con el estado natural de las cosas; cuando deseas que todo cambie estás rompiendo con uno de los principios más grandes de la naturaleza ya que para los estoicos todo sucede como debe suceder, y lo único realmente importante es tu actitud frente a los acontecimientos, ya que las cosas no son buenas o malas en sí mismas, son nuestras opiniones y nuestros juicios quienes perciben las cosas como buenas o malas.
El bien y el mal para los estoicos
Para los estoicos solo el comportamiento y la actitud determinan si algo es bueno o malo, más allá de lo que la opinión pública u otras personas pudieran pensar, incluso más allá de lo que pudiera señalar la ley. Para los estoicos lo único que importaba era actuar con virtud (Coraje, Sabiduría, Justicia, Templanza) y evitar los vicios, que puedes conocer leyendo este artículo sobre los vicios para el estoicismo.
Debes aceptar el cambio, acepta que todo ocurre por una razón, y que está en tu poder ver esa razón como positiva. Marco Aurelio comparó esto con un incendio que consume todo a su paso; las circunstancias son consumidas por tu fuego mental y convertidas en oportunidades, no importa lo que sucede, importa cómo reaccionas a lo que sucede, ya que pueden sucederte cosas buenas que si tu reacción es deshonrosa o vergonzosa te corromperá y no te permitirá disfrutar desde la virtud, al igual que al contrario si te sucede algo aparentemente negativo la adversidad puede ser la mejor oportunidad para probar qué tipo de persona eres y sentirte satisfecho por actuar virtuosamente.
La tarea principal en la vida es simplemente esta: identificar y separar asuntos para poder decirme claramente cuáles son externos que no están bajo mi control y cuáles tienen que ver con las elecciones que realmente controlo. ¿Dónde, pues, busco el bien y el mal? No a los externos incontrolables, sino dentro de mí a las elecciones que son mías
Epicteto
El mayor héroe de la antigua Grecia, Ulises, fue el oportunista supremo, desde utilizar el caballo para ganar la guerra de Troya, hasta sobrevivir a los cíclopes, los lotófagos y persuadir a las sirenas. En cada momento peligroso de su vida explotó alguna debilidad expuesta por sus enemigos para invertir la situación.

Los griegos lo veneraron por dominar las tornadizas circunstancias de la vida. En su sistema de valores, los rígidos y dogmáticos, que no pueden adaptarse y pierden todas las oportunidades, eran quienes merecían su desdén; son los que inhiben el progreso. El oportunismo lleva aparejado un sistema de creencias eminentemente positivo y eficaz, que los filósofos estoicos de la antigua Roma llamaron Amor Fati, o amor al destino. En esta filosofía cada suceso se cree predestinado.
El hombre o la mujer que se rige por esto no puede ser lastimado por nada ni por nadie.
“Todo lo que ocurre, ocurre con razón. Lo descubrirás, si observas fijamente. No digo sólo que todo viene en fuerza de las consecuencias, pero también con relación a la justicia, y como si alguien distribuyera a cada cual las recompensas según su merecido. Sigue, pues, observando como has empezado, y todo cuanto hicieres hazlo con la intención de ser un hombre de bien, según la idea específica que suele formarse del hombre recto. Practica esta regla en todas tus acciones.“
Marco Aurelio

Los indiferentes preferidos
¿Es todo bueno o malo para los estoicos? ¿Cómo reaccionan los estoicos ante el dinero o los lujos? Marco Aurelio, Séneca y Epicteto nos dicen que el estoico es indiferente a las cosas externas, indiferente a la riqueza, indiferente al dolor, indiferente a ganar, indiferente a la esperanza y los sueños y todo lo demás. Escucharlo sin contexto puede sonar como si a estas personas no les importara nada. Pero esta es una lectura errónea peligrosa. ¿Qué son los indiferentes preferidos en la filosofía estoica y cómo diferenciarlos de la apatía? Los estoicos antiguos y modernos nos cuentan su visión en ese artículo.
¿Cuáles son las virtudes del estoicismo?
Las cuatro virtudes cardinales (aretai) de la filosofía estoica son una clasificación derivada de las enseñanzas de Platón. Al estar todos los acontecimientos del mundo rigurosamente determinados, la libertad no puede consistir más que en la aceptación de nuestro propio destino, el cual estriba fundamentalmente en vivir conforme a la naturaleza, la infelicidad y el mal son el resultado de la ignorancia humana de la razón en la naturaleza, para los estoicos, si alguien no es amable, es porque no es consciente de su propia razón universal, lo que lleva a la conclusión de la crueldad. Marco Aurelio decía, “la maldad es la ignorancia del bien“, y Jesucristo en la religión cristiana “Perdónales señor, porque no saben lo que hacen”. La solución al mal y la infelicidad es, entonces, la práctica de la filosofía estoica: examinar los propios juicios y comportamiento y determinar dónde divergen de la razón universal de la naturaleza.
Sabiduría (sophia)
La sabiduría siempre ha sido apreciada por los estoicos. Zenón dijo que nos dieron dos oídos y una boca por una razón: para escuchar más de lo que hablamos. Y como tenemos dos ojos, también estamos obligados a leer y observar más de lo que hablamos. Es clave hoy, como lo fue en el mundo antiguo, poder distinguir entre las vastas agregaciones de información que están a su disposición, y la sabiduría real que necesita para vivir una buena vida. Es clave que estudiemos, que mantengamos nuestras mentes abiertas siempre. No puedes aprender lo que crees que ya sabes, dijo Epicteto. Es verdad.

La sabiduría es el arte de aceptar aquello que no puede ser cambiado, de cambiar aquello que puede ser cambiado y, sobre todo, de conocer la diferencia.
Variante de la oración de la serenidad (Reinhold Niebuhr), a menudo atribuida a Marco Aurelio
En tu día a día: te llega un audio de tres minutos de tu hermano lleno de reproches. La sabiduría es no contestar en caliente, escucharlo entero y separar lo que dice de cómo lo dice. A lo mejor tiene parte de razón. A lo mejor no. Pero no lo sabrás si contestas a los veinte segundos.
Templanza (sophrosyne)
El autocontrol, la templanza y la disciplina forman parte de una virtud que requiere examen de uno mismo constantemente. La gente consigue disfrazar muchos de sus defectos en la vida diaria, pero en momentos de bajón, crisis o estrés esos defectos se vuelven obvios súbitamente. Algunas personas bajo estrés pierden el control y revelan inseguridades acerca de su reputación o falta de resistencia interna. Otras, en cambio, se ponen a la altura de las circunstancias y revelan templanza y un carácter regio.
Es importante entender la templanza o la disciplina como un acto de amor propio. A menudo se piensa que el estoicismo trata de reprimir emociones como la ansiedad, que se perciben como malas, dañinas o vergonzosas.
Lo anterior no solo es una mala psicología sino que también está en conflicto total con la filosofía estoica, la cual nos enseña a aceptar nuestras reacciones emocionales involuntarias, nuestros brotes de ansiedad, como indiferentes: ni buenos ni malos.
No deberíamos intentar resistirlas, sino, más bien, aceptar su existencia como natural, siempre que no permitamos que nuestra mente agregue el juicio de que las cosas que experimentamos son buenas o malas.
En otras palabras, lo que importa no es lo que sentimos, sino cómo respondemos a tales sentimientos.
Séneca señala que no hay virtud alguna en soportar cosas que no sentimos, de nada sirve ser disciplinado en la cocina si no se tiene dificultad en ello, o actuar con coraje sin experimentar previamente el miedo a dicha acción.
Es importante observar que para que un estoico exhiba la virtud de la templanza, debe tener al menos cierto deseo al cual renunciar, y para exhibir valentía al menos debe tener estas primeras sensaciones de miedo que debe soportar.

En tu día a día: la segunda copa en la cena de empresa, el tercer capítulo seguido a la una de la madrugada, la caja de galletas abierta en la encimera. La templanza no es no tomar nada. Es decidir tú cuándo paras. Lo desarrollo más en el arte de la moderación, y si quieres entrenarla en serio durante semanas, es la base de Enkrateia, mi programa de 77 días.
Justicia (dikaiosyne)
Diógenes Laercio, el biógrafo de los filósofos antiguos (no confundir con Diógenes el cínico), recoge así el retrato del sabio estoico: “Un sabio estoico estará libre de vanidad pues es indiferente al insulto y al elogio, no siente aflicción, porque la aflicción es una contracción irracional del alma. Su conducta es ejemplar. No permite que nada le impida cumplir con su deber. Aunque beba vino no lo hace para emborracharse”.
El estoicismo es una filosofía que nació como muchas otras a través de la observación de la naturaleza, el sentido de la justicia, es entender que las cosas son como tienen que ser, para los estoicos actuar según la naturaleza humana pasa por tratar de seguir el bien supremo con Coherencia (Homologoumēnōs) ya que todo sucede como debe suceder, por eso es tan importante ser coherente y congruente con tus ideas.

Bien soberano es vivir de una manera coherente, es decir según una regla de vida única y armoniosa, puesto que quienes viven en incoherencia son desgraciados.
Zenón de Citio
No hay nada que nos genere más rechazo como seres humanos que personas que no siguen sus propios consejos o no son congruentes con sus actos. En cambio admiramos a las personas que son fieles a sus ideas aunque no estemos de acuerdo con ellas.
Una vez que entendemos la coherencia podemos hablar del espíritu de justicia para los estoicos, y una de las mejores expresiones de esta compleja idea la desarrolla L. Lavelle, en su obra El error de Narciso
Hay una indiferencia que es sagrada: es la que consiste en no establecer ninguna preferencia entre los seres que están en nuestro camino, darles a todos nuestra presencia completa, en responder con una fidelidad exacta a la llamada que nos hacen.
L. Lavelle. (El error de Narciso)
Se trata de mantener un equilibrio entre todos: que no haya en nosotros ni prejuicios, ni predilecciones que inclinen la balanza. Entonces, en nuestra conducta con respecto a ellos, nos hacemos capaces de introducir las diferencias más útiles, pero dando a cada uno lo que espera, lo que demanda y lo que le conviene. La justicia más perfecta se confunde aquí con el amor más puro, de que no podríamos decir si suprime toda elección o si es en todas partes el mismo amor de elección. Sabemos bien que “no establecer diferencias” significa ser justo; es aplicar a todos la misma regla sin introducir en nuestros juicios ninguna excepción ni ningún favor. Es situarse en el punto de vista de Dios que envuelve a todos los seres con la simplicidad de una misma mirada.
Pero esta mirada es exactamente lo contrario de una mirada insensible, es una mirada de amor que distingue en cada ser particular justo lo que necesita, las palabras que lo conmueven y el tratamiento que merece.
Esta idea puede ser muy complicada hoy más que nunca por la velocidad con la que se vive y lo raro que es para muchos pararse a reflexionar sobre cosas que no consideran importantes. Pero si has llegado hasta aquí, te habrás dado cuenta de que se refiere a amar con todo tu ser cada situación que se cruce en tu camino. Ese Amor Fati es tan poderoso que, cuando comprendes que amar lo que sucede, sea lo que sea, te libera de cargas, de juicios y de presiones de otras personas, ves que estás siguiendo la ley natural.
En tu día a día: el camarero que se equivoca con tu pedido, el compañero nuevo al que nadie explica nada, el reparto de tareas en casa. La justicia estoica se juega en esas escenas pequeñas, no en los grandes discursos. Tratar igual de bien al director y a la persona que limpia la oficina es justicia. Lo demás es postureo.
Coraje (andreia)
El valor es la única cualidad que no puedes fingir, como cuento en el coraje es la única virtud que no se puede fingir.
La vida te pedirá demostrar virtudes para ponerte a prueba, el mundo quiere saber si tienes lo que tienes que tener.
No pidas una vida fácil, pide el coraje para superar una difícil.
Bruce Lee.

Quizás conozcas la historia de los 300 espartanos. Primero fue inmortalizada por Heródoto, y luego se ha transmitido a través de los siglos (hay una maravillosa novela de Steven Pressfield al respecto). Si no conoces la historia, esto es lo que sucede: enfrentándose a un ejército invasor de unos 300.000 soldados persas que amenazaron con aniquilar a Grecia, el Rey Leónidas dirigió a 300 guerreros espartanos a la batalla en un intento desesperado por dar a sus países vecinos el tiempo suficiente para coordinarse y defenderse. Durante días, los soldados lucharon en lo que hoy se conoce como la batalla de las Termópilas contra innumerables arqueros y soldados persas de los que se dijo que sus flechas bloquearon el sol.
Inevitablemente, los espartanos cayeron, pero no antes de haber frenado a Jerjes y sus invasores lo suficiente como para salvar el mundo libre.
Extranjero, ve a decir a los lacedemonios que aquí yacemos, obedientes a sus leyes.
Epitafio en su honor, atribuido al poeta Simónides
En tu día a día: no vas a defender un desfiladero. Vas a tener que decirle a tu jefe que el plazo que ha prometido al cliente no se puede cumplir. Vas a tener que pedir perdón primero en una discusión de pareja. Vas a tener que ir al médico por ese bulto que llevas semanas ignorando. Eso también es coraje, y probablemente el que más se te va a pedir.
Cuándo aplicar las virtudes estoicas
La moderación, la sabiduría, la claridad del pensamiento, disfrutar de la vida, son hábitos que debemos cultivar desde jóvenes, pues así no desaparecerán al envejecer. Los años no vuelven felices a los jóvenes desgraciados.
Gran parte de lo que sucede en este mundo está fuera de nuestro control. No podemos detener un huracán, o devolverle la vida a quien hace tiempo murió. Para los estoicos es determinante actuar mediante la dicotomía de control, centrándose en lo que está bajo nuestras capacidades y actuando bajo el principio rector, esto es, hacerlo bajo los principios de virtud.
Cuando necesites aliento, piensa en las cualidades que tienen las personas que te rodean: La energía de uno, la modestia de aquel, la generosidad de otro, etc. Nada es tan alentador como cuando las virtudes se encarnan visiblemente en las personas que nos rodean, cuando nos juntamos con ellas.
Marco Aurelio
Estos son mantras. Estos son recordatorios. Una especie de tradición viva oral y escrita de cómo vivir y qué tipo de persona ser. Tan hermosas, y en algunos casos perfectas, como son estas expresiones, debemos recordar que es una tradición viva, una que se puede agregar y mejorar y que practicar en tu día a día ayudará a que con el tiempo y la dedicación formen parte de ti. Sin duda, la práctica mediante un diario podrá ayudarte a entenderlo con mayor facilidad.
Ejercicio: el examen de las cuatro virtudes
Séneca revisaba su día cada noche. Puedes hacer lo mismo con las virtudes estoicas como guía. Antes de dormir, coge una libreta y responde, en una línea cada una:
- Sabiduría: ¿en qué momento de hoy reaccioné sin pensar?
- Templanza: ¿dónde me pasé o dónde me quedé corto?
- Justicia: ¿a quién traté peor de lo que merecía?
- Coraje: ¿qué conversación o tarea evité por miedo?
No es para castigarte. Es para que mañana, cuando vuelva a aparecer la misma escena, la reconozcas a tiempo. Con unas semanas de práctica empiezas a ver patrones: siempre pierdes la templanza los viernes, siempre evitas la misma conversación. Ahí empieza el trabajo de verdad.
Mis emails para practicar las virtudes
En mis emails escribo sobre estoicismo aplicado a la vida real: cómo se ven la sabiduría, la templanza, la justicia y el coraje un martes cualquiera. Si quieres recibirlo, apúntate aquí.
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Y si uno es cobarde ya me dirás cómo puede tener coraje
Hola y gracias por este estupendo artículo.
Me gustaría saber la fuente de este texto que atribuyes a Marco Aurelio. Yo no lo encuentro en el par de versiones del Meditaciones que tengo, ni en Epicteto tampoco.
¿Puede ser de otro autor? ¿O puede que la formulación del texto original fuera algo distinta y no tan similar a la ·oración de la serenidad” como lo es esta?
La sabiduría es el arte de aceptar aquello que no puede ser cambiado, de cambiar aquello que puede ser cambiado y, sobre todo, de conocer la diferencia.
Marco Aurelio
Me interesa sinceramente. Gracias.
Antonio
Hola, Antonio. En cuánto a las citas yo tengo el libro de Meditaciones de Marco Aurelio de la editorial EMU y sí me aparecen.
Sería interesante conocer el original en latín.
Lo que sí te puedo decir es que la tabla que aparece en la foto recoge el texto de la oración de la serenidad de los grupos de doce pasos (AA y similares), palabra por palabra.
Así que, siguiendo la navaja de Ockham, prefiero pensar que el traductor estaba en un grupo de doce pasos y no fue muy fiel al latín original, puesto que la dicotomía del control de Epicteto no usa las mismas palabras y, sobre todo, carece del tercer párrafo, el de reconocer la diferencia.
Hola Pedro. No me queda clara una cosa del artículo y la pregunto aquí. En el apartado ¿ Cuales son las virtudes del Estoicismo? se dice ” Al estar todos los acontecimientos del mundo rigurosamente determinados, la libertad no puede consistir más que en la aceptación de nuestro propio destino…, ”
¿Esto quiere decir que según los filósofos estoicos el destino está predeterminado?
Gracias por el artículo!!
Hola, me llamo Custodio (42años), y he entrado en el estoicismo gracias a los podcast de Pedro Vivar y Marcos Vázquez, me parece alucinante lo que éstos sabios decían hace tantos siglos y tan aplicable al mundo de hoy. Lo que explicáis y comentáis de Marco Aurelio, Séneca, Epicteto, entre otros, me rompe la cabeza porque es la Verdad y si eso se aplicara el mundo sería un lugar mejor sin ninguna duda. Gracias amigos estoicos por ésta gran divulgación de ésta filosofía tan maravillosa.
Gracias Pedro por tu libro, ( la felicidad es el problema) es precioso. A mí hija de 10 años le encantan las historias que hay en el. Gracias a tod@s los que formamos éste equipo de diario estoico. Un abrazo
Excelente artículo, en realidad le felicito porque el ejercicio de trasladar y ejemplificar en la actualidad cada virtud cardinal en términos sencillos sin dejar de seguir la guía de los grandes Filósofos Estoicos, me pareció excelente.
Me parecio excelente
Las citas están mu bien, pero aparte del autor podrían indica obra y capítulo, etc. si no quedan fuera de contexto
Excelente texto.
Es una filosofía sumamente necesaria hoy en día.
Por eso se debe tener coraje.
Existen momentos en la vida del hombre o mujer, que se hace dificil nadar conra corriente ya que las circunstancias nos demuestran que a veces, el hombre no esta preparado psicica i mentalmente para afrontar los retos que se le plantean. El estoicismo te da las herramientas, pero el hombre como individuo “erante” en este mundo carece de respuestas verdaderas que le hagan ver la realidad del mundo en que vive, dode las palabras, a veces, carecen de sentido si no existen hechos que avalen la esperanza.
Gracias por el artículo, me ayuda bastante, Pedro.
Muy bueno, quiero estar
Quiero unirme y adoptar la filosofía estoica. Para eso quiero aprender más.
Quiero estar